Si te has quedado en una relación donde no eres feliz, trabajas en algo que no te gusta, no das tu opinión para evitar confrontación, estas estancada(o) en un país sin oportunidad, prometes comenzar la dieta cada lunes y nada, te sientes mal al verte en el espejo pero no haces algo al respecto, algunas veces dejas de hacer cosas o al contrario, haces cosas porque te pueden juzgar: bienvenidos a la famosa “zona cómoda”.

Esta zona cómoda es un estado de parálisis emocional, donde quieres demasiadas cosas pero no puedes alcanzar ninguna, se siente desesperación porque quieres tanto cierta ‘cosa’ que la ves muy lejana. Te hablan, te aconsejan, hasta te pelean creyendo que con palabras saldrás, claro que valoras lo que dicen pero seamos sinceros ¡no es la manera! Esto va mucho más profundo, los sentimientos no se pueden dominar y necesitas mucha determinación para salir de ahí. En resumen, es miedo a ser exitoso (en el ámbito de tu vida que decidas).

-También por miedo nos han controlado o hemos controlado-

Al miedo le han dado tantos nombres, tantos disfraces, justificamos e inventamos infinidad de razones para no aceptar nuestros miedos. Preferimos vivir anhelando,  hasta envidiando que enfrentarnos a nosotros mismos y luchar por los que queremos ¿Por qué? Una de las razones es que desde niños nos educan con miedo, cosa que afecta nuestra seguridad, para que lo entiendas mejor: “si no comes llamo a papá”, “pórtate bien o llamo al policía”, “haz la tarea o no vas al parque” estos pequeños ejemplos que nos parecen comunes pero en nuestro inconsciente suman y agregándole otras situaciones a lo largo de nuestra vida nos va cohibiendo cada vez más, estarás pensando que exagero pero analízalo en perspectiva, de todas maneras el problema no está ahí, el problema se crea cuando no incentivamos nuestra seguridad o nuestra autoestima, comenzamos a movernos como nos dictan otras personas, la iglesia, la sociedad no porque queremos si no porque tememos.

Si te dan miedo las alturas, sube a una azotea; si lo(a) extrañas, llámalo(a); si quieres bajar de peso, come mejor y haz ejercicio ¡enfréntate! Que el peor error que puedes cometer es no intentarlo.

-Si te esfuerzas para conseguirlo, vas a valorarlo mucho más-

Una vez que comiences a trabajar en ti para alcanzar objetivos cuidado con la ambivalencia, si algo nos caracteriza a los seres humanos es la falta de paciencia, entonces comienzas con mucha motivación pero hay días que sientes que no lo lograrás, recargas las energías y luego caes en depresión, te amas y te odias pero te lo digo que es natural mientras mantengas la constancia.

Cuando superes tu primera batalla contra el miedo te aseguro que dejarás de paralizarte por él ¡ahora será al contrario! Querrás librar todas las batallas contra esos miedos absurdos que tú misma(o) te inventaste. Entonces el miedo deja de ser miedo, ya no te paraliza, ahora te empuja.

Laura Barrera Iglio