Ella se creía indestructible, la veían como algo inalcanzable y poderoso. Ella quería gritarle al mundo que la fuerza que demostraba era solo un caparazón, que moría por un abrazo que la calentara y rompiera todos sus miedos, un beso que la hiciera despertar en un cuento; estaba perdida buscándose por todos lados, aferrándose a los recuerdos porque se sentía segura allí, el único lugar dónde no se había buscado era dentro de sí y tampoco sabía cómo llegar ahí.

Una tarde cansada de fingir, con los ojos cerrados se encontró, supo que siempre se había estado esperando.

-El mundo la sigue viendo igual pero ahora es ella quien ve al mundo de otra manera-

Ahora será indestructible porque nunca más estará sola: se tiene a sí misma. Y ese abrazo que anhelaba también llegó, él que sin buscarla la encontró, solo con mirarla decidió quedarse para siempre. Todo llega cuando tú llegas, solo necesitas cambiar la perspectiva, trabajar en ti y todo comenzará a mejorar simplemente porque tú mejoraste.

Ella que quería tantas cosas, ahora solo quiere quererse para lograr lo que se proponga, esa es la única manera. Haber tocado fondo la hizo encontrarse; cuando nos perdemos sin duda estamos más cerca porque perdernos nos obliga a creer en nosotros mismos con todas las fuerzas para redescubrir el camino, nos damos cuenta de los errores y el tiempo perdido, de las personas que nos enseñaron con heridas y de las heridas que lastimamos en algunas personas pero miramos hacia atrás con orgullo –ser porque queremos ser no porque debemos-

En esta nueva vida para ella no todo fue alegría, muchos a quienes quería se alejaron, no soportaron que fuera diferente a la que conocían, la partida de varios dolió pero se necesita más a ella misma que a un par de amigos que no supieron entender. Cambiar es crecer, ya no son los mismos intereses, no le divierten las mismas cosas, es que ella que se sintió tan cerca de la muerte ahora ya no quiere complacer a los demás, en este punto ya no le importa si la critican o la alaban, ella solo quiere sentir y hacer sentir porque todo lo demás no cuenta.

Camina con la frente en alto sabiendo que lo ha logrado, se acabaron los reproches y la amargura, la ambivalencia la visita de vez en cuando pero ya no la rechaza, la entiende. Ella que es el reflejo de muchas historias, de mujeres valientes, de ti y de mi, finalmente ha triunfado por haber entendido que lo único que se necesita para conquistar el mundo es quererse sin excusas.

Laura Barrera Iglio