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26 marzo, 2020

Viaje entre libros

Bienvenidos a este viaje entre libros. Los libros nos llevan a viajes mágicos y enriquecedores. A viajes internos que son capaces de romper los paradigmas de nuestra mente. Nos enseñan una nueva forma de comunicarnos con nosotros mismos, paisajes internos y nuevos mapas a descubrir.
Cada viaje es inigualable, y no importa si volvemos una y otra vez al mismo destino. Siempre nos vamos a sentir diferente.

Esta es una recopilación de mis libros favoritos, intenté hacer una lista corta pero cada uno de estos libros me ha marcado de una manera especial.
Recomendar un libro, es algo difícil porque depende mucho de la historia de la persona y de la apertura que tenga la persona con respecto a la temática del libro. De esta lista los recomiendo todos, pero haré un pequeño resumen para que el lector pueda escoger el que más resuene consigo. No hay orden específico.

 

Autoayuda

Reescribirte
¿Cómo no iba a recomendar mi propio libro? Reescribirte es un libro de inicios. De iniciar una relación de autoconocimiento. De iniciar un cambio de perspectiva. De iniciar el camino hacia el amor propio.
La intención de este libro es que llegas a conocerte tanto, que tomes la decisión de aceptarte y valorarte. No podemos amar lo que no conocemos.
Tiene relatos y ejercicios, buscando un equilibrio entre el trabajo interno y el descanso que nos ayuda a asentar las ideas.
Me gusta pensar que Reescribirte, llega en el momento exacto para acompañarte en el camino que te lleva hasta ti. Y además, les dejo también de mi autoría unos ebooks aquí.

Mujeres perfectas – Colette Dowling
Pienso que todas las mujeres deberían leer este libro, al menos una vez en la vida. Es un libro que nos habla sobre los miedos sobre todo a nuestra propia incapacidad, sobre los trastornos alimenticios y sobre cómo las relaciones con las mujeres de nuestra familia nos marcan. Nos lleva, letra tras letra, a renunciar a esa falsa perfección que en realidad esconde un miedo intenso a ser nosotras mismas.

El complejo de cenicienta – Colette Dowling
Este libro hizo que Colette se hiciera famosa. Es un libro que contiene pedazos de su propia historia y cómo a partir de su malestar, fue reflexionando hasta darse cuenta que ella, como cientos de otras mujeres, estaban deseando (inconscientemente) que llegara un príncipe que las rescatara de las responsabilidades y de ellas mismas… porque la independencia da mucho miedo.

Este dolor no es mío – Mark Wolynn
Si quieres dar pasos reales buscando sanar tu relación familiar y explorar los patrones que se repiten a nivel intergeneracional, este libro es oro puro. Tiene ejercicios sumamente retadores que valen muchísimo la pena. Recomiendo este libro solo para personas que tengan la valentía y el compromiso de hacer los ejercicios.

Aprender de la pérdida – Robert Neimeyer
Si estás pasando por un duelo, sobre todo la pérdida de un ser querido, este libro es excelente porque habla del duelo desde un punto de vista más humano. Al final del libro también hay ejercicios que si bien son muy dolorosos, al mismo tiempo son de gran ayuda en el proceso de duelo. Todo el libro se centra en la reconstrucción de la identidad porque después de la pérdida no volvemos a ser los mismos.

El complejo de Wendy / El síndrome de Peter Pan – Dr. Dan Kiley
Cuando leí El complejo de Wendy, realmente me sorprendí, básicamente habla y coloca ejemplos de cómo las mujeres intentamos (inconscientemente) ser la madre de nuestras parejas. Antes de comenzarlo, pensaba que ese era un problema que tenían otras mujeres pero yo no… al inicio del libro, el autor coloca un test para medir que tan Wendy o Campanita eres, y sorpresa: yo también soy Wendy.
Lo mismo sucede en El síndrome de Peter Pan, este va dirigido a los hombres y muestra cómo quieren ser los eternos niños.
El autor, utiliza de manera majestuosa a los personajes del cuento de Peter Pan, para hacer más digerible, los bucles en los que entramos cuando asumimos el rol de cuidadora o de cuidado, en las relaciones de pareja.

Las mujeres que aman demasiado – Norwood Robin
Para quienes sufren de desamor, este libro es una excelente compañía. Cuenta historias de mujeres que, como tú y como yo, han sufrido de dependencia y de adicción al dolor. Es un libro interesante y también tiene al final del libro una sección de ejercicios de autoayuda.

Zombie del ego – Verónica Morera
No he leído este libro pero lo recomiendo con los ojos cerrados porque Vero con su conocimiento profesional y su conocimiento empírico, nos lleva en un viaje de entendimiento entre el ego y la esencia.

 

Novelas

Donde el corazón te lleve – Susana Tamaro
Puedo decir que es la novela que más me ha removido. Se trata de la historia de una abuela y su nieta… Es un espectáculo de obra, llena de sentimientos, recuerdos y cartas. Creo que será mi favorita por siempre.

La casa de los espíritus – Isabel Allende
De Isabel he leído varios libros, con todos ha logrado atraparme pero este es especialmente interesante. Es la historia de una familia, su familia. Donde toca la magia, el amor, la realidad y los secretos. Lo he leído tres veces y me sigue emocionando como la primera vez.

La insoportable levedad del ser – Milan Kundera
Si tuviera que describir este libro con una palabra sería: Vértigo. Es fascinante la historia y las lecciones que no regala. Es realmente insoportable tanto ser, como no ser. Habla sobre el amor y el miedo al abismo.

A orillas del río piedra me senté y lloré – Paulo Coelho
Este libro lo he leído unas cinco veces. La primera vez que lo leí tenía doce años y fue el libro que me hizo amar la lectura, la escritura y al propio amor. Es una historia de amor hermosa, dolorosa y llena de aprendizajes. El final es impresionante.
De Paulo, he leído muchísimos, sobre todo, en la adolescencia pero para mí, ninguno como este.

 

Extra

Muchas vidas, muchos sabios / Lazos de amor – Brian Weiss
Estos libros, un poco menos convencionales, hablan de vidas pasadas. Esto ya es elección de la persona según sus creencias pero Brian Weiss que es un psiquiatra norteamericano nos habla sobre su experiencia con las regresiones y todo lo que ha podido descubrir. Recomiendo primero leer Muchas vidas, muchos sabios y luego Lazos de amor, para mejor comprensión.

Recuerdos, sueños pensamientos Carl Jung
A quien le interese el tema del psicoanálisis, Freud y Jung, ese libro es excelente. Es una autobiografía de Jung y la verdad es que cada letra se debería leer con atención.

El paciente que curó a su terapeuta – Stanley Siegel y Ed Lowe
Este libro lo recomiendo a personas que hayan estudiado o hayan practicado terapia. Es increíble de verdad. Son doce historias con su respectivo análisis. No me puede gustar más.
Si no tienes conocimientos terapéuticos, lo puedes leer y también sacar tus propios aprendizajes pero creo que los terapeutas pueden sacarle mucho provecho.

Por qué comes lo que comes – Victoria Lozada y Carlos Moratilla
La buena nutrición – Victoria Lozada
Si quieres mejorar tu alimentación, sin dietas y sin castigos: lee a Vicky. Pero sobre todo, si tienes una relación tormentosa con la comida y con tu cuerpo, en el libro por qué comes lo que comes, podrás entender e incluso comenzar a sanar todos esos sentimientos reprimidos y escondidos… No es lo que comes, es cómo te sientes cuando comes lo que comes. Victoria y Carlos nos llevan, entre sus páginas, a buscar una nueva forma de sentir.

 

 

Espero que disfruten alguno de estos libros (o todos), son verdaderos tesoros.

 

Laura Barrera Iglio

4 diciembre, 2019

El primer día de mi vida sin ti

El primer día de mi vida sin ti, no sabía cómo sentirme, qué pensar o cuándo iba dejar de caminar de un lado a otro. Todo era incertidumbre.

Bastó con que te fueras, para darme cuenta de que me había acostumbrado a ti y a tu nube negra, me había acurrucado con el malestar… y lo estaba disfrutando. Apenas te fuiste, te extrañé porque el amor propio es un ingrato, que se acostumbra a lo que sea, sin importar el daño que nos pueda hacer.
Tengo que reconocer, que aunque yo fui quien decidió echarte de mi vida, muchas veces he querido ir a buscarte porque eras el único lugar donde me sentía comprendida. El entendimiento era lo único que me llenaba. Todo lo demás fallaba.

Ha pasado tiempo, y todavía tengo momentos de crisis en lo que quiero volver a ti, querida frustración. Porque todo era más fácil cuando nos quejábamos juntas y pataleábamos las injusticias. Pero, ha sido una relación agotadora por eso no vuelvo.
Me refugié en una amiga, cuando no podía más, porque sí, pasa que se nos acaban las fuerzas y las ganas de seguir luchando. Es allí, donde las verdaderas amistades, pelean por nosotras.

«Vuelve a ser tú», me dijo el espejo. Y mi cuerpo se estremeció.

Volver a ser yo, sonaba como un imposible, principalmente porque de tanto perderme, ya no sabía quién era. ¿Y si yo no lo sabía, quién más podía saberlo?

Así que decidí que iba a soltarte por completo para enfocarme en mí, allí me encontré. Pequeña, asustada y rota pero me encontré. O mejor dicho, me vi.

Y empezó, mi nueva vida sin ti.

Laura Barrera Iglio

25 julio, 2019

El viaje que aún no he hecho

Es como saber que voy a ir a ser feliz y que luego va a doler.

 

Ya les contaré más adelante mi nueva colección de anhelos y recuerdos. Es muy difícil, a veces, la ambivalencia. Aunque siempre me seduce y hace que mi mente viaje en pensamientos y perspectivas, hoy es especialmente dura.

Tal vez porque me anticipo, o no sé si será la experiencia pero sin duda lo que pronto será dulce, luego se convertirá en amargo.

 

Pronto voy a reencontrarme, solo por unos días con mi gran amor. Me está esperando. Pronto voy a cruzar el continente que nos separa. Lo pienso y me estremezco. ¿Cómo será eso de abrazarte? Creo que ya no puedo recordar cómo se siente tu piel.

 

Han pasado muchos años. En cada momento especial siempre he querido correr a contarte pero termino conformándome con las pocas y limitadas veces que hablamos al año. Esta vez será diferente.

 

Iremos por las calles de la mano, me enseñarás todo lo que te gusta de tu bella ciudad. Estoy segura de que no voy a soltarte ni un segundo. Lo imagino y suspiro de ganas.

 

Pero… siempre ese pero que lo destruye todo. Cinco días, solo cinco días contigo es casi nada si los comparamos con los años que tengo extrañándote. Cinco días… la ansiedad me invade.

 

Pero. Sí. Otro pero. Prefiero dar todo por esos cinco días. No importa que después venga la despedida. No importa que sea, probablemente, nuestra última vez. No importa que luego te extrañe el doble porque planeo disfrutar y grabar cada momento para no olvidarte nunca. Ja. Como si eso fuese posible.

 

Supongo que ya notas como me está afectando la ambivalencia, estas ganas tan locas de verte y ese miedo profundo de saber que me volveré a ir.

 

La primera vez que te dejé, era joven. Tenía la ilusión —que merma con los años— de comerme el mundo. Ahora entiendo por qué llorabas con aquella intensidad, aquel enero en el aeropuerto. Esta vez, lloraré yo igual, sé que no querré irme. Me da tanta impotencia dejarte. A ti, que te mereces todo lo que no he podido darte. Ya siento el nudo en la garganta. Abuela, tiemblo de miedo de pensar que este pudiera ser nuestro último abrazo.

Pero, si puedo disfrutar cinco días más contigo, vale la pena el dolor que vendrá.